AFRONTAMIENTO EFICAZ DEL PARTO

AFRONTAMIENTO EFICAZ DEL PARTO

La OMS define el dolor como una experiencia subjetiva asociada a un daño tisular o a una lesión potencial. De ello entendemos que el dolor tiene un componente personal que está influido por factores emocionales, comportamentales, sociales, etc.

Pero…¿Porqué se produce este dolor durante el parto?

En un primer momento las contracciones originan la dilatación del cuello del útero y al mismo tiempo se produce una presión en las terminaciones nerviosas de las fibras musculares del útero. Finalizando la dilatación, las contracciones se vuelven más intensas y comienza un dolor más somático o profundo, originado por la distensión vaginal. En el inicio del expulsivo el dolor es más localizado y es debido a la compresión de la cabeza del bebé sobre las estructuras de la pelvis y la distensión del periné. Según avanza el expulsivo este dolor visceral (dolor sordo y difícil de localizar) origina en la persona de parto el reflejo de pujo que permite expulsar al bebé fuera del útero.

Ya sabemos porque se produce el dolor…pero, ¿Cuál es su función?

Al contrario que el resto de dolores cuya función es informar que algo en nuestro cuerpo no está bien (mecanismo de alarma o protector), el dolor en el parto tiene otros objetivos:

– A nivel evolutivo, el dolor en el parto permite a la persona ser consciente del proceso y buscar un lugar tranquilo y seguro para dar a luz.

– El dolor origina señales que son enviadas al cerebro para la secreción de hormonas como las endorfinas (hormonas de la felicidad que disminuyen el dolor en el parto). Por ello podemos decir que el dolor en el parto tiene una función de regulación endocrina.

– Guía el movimiento de tu cuerpo para orientar el canal del parto con la cabeza del bebé.

Es normal tener miedo al parto porque aún sin haber sido vivido lo hemos implementado en nuestra consciencia. El miedo en el parto es un proceso aprendido a lo largo de la historia. Por ejemplo en nuestra sociedad, la religión católica lo enfocó como un castigo “parirás con dolor”. Pero sin irnos tan atrás encontramos en la actualidad una visión negativa del parto “que sea una horita corta” “que te sea leve” “que te pongan la epidural pronto”…

Como vemos este modelo de realidad sobre el parto es inculcado y aprendido y se pasa de generación en generación. No deja lugar a dudas sobre que parto y dolor siempre van a estar unidos. Pero, si hemos afirmado que el dolor es algo subjetivo, algo que está influenciado por múltiples parámetros, algo no mensurable ¿Cómo estamos tan seguros de que el parto va a ser sinónimo de sufrimiento?

Nuestros consejos…
  • En primer lugar debemos cambiar el enfoque hacia otro más útil. El parto como muchas de las experiencias vitales es indudablemente duro pero finaliza con el nacimiento de tu bebé. Al igual que el resto de vivencias duras en la vida, la satisfacción de haberlo logrado supera con creces todo el proceso.
  • No permitas que tus expectativas frustren el proceso. El parto es un proceso fisiológico y como tal en la gran mayoría de los casos se produce de manera natural pero no deja de ser incierto. No realices proyecciones al futuro rígidas y déjate llevar, permite que el proceso fluya y vaya evolucionando al igual que tú evolucionas. Centra tu objetivo hacia un nacimiento saludable.
  • La palabra dolor induce en nuestro cerebro una respuesta negativa. Mucho más correcto es usar la palabra sensaciones. Por ello podemos hablar de sensaciones en el parto tales como tensión muscular, presión, ganas de defecar, “aro de fuego”.
  • No tengas dudas sobre el proceso. Infórmate con tu profesional de salud o en fuente fiables. Uno de los factores que más aumenta el dolor es la desinformación y la incertidumbre.
  • Elige un buen acompañamiento que te apoye y ayude. Su papel es vital y en múltiples estudios se ha demostrado que la percepción dolorosa disminuye si la persona de parto se siente bien acompañada de un ser querido.
  • Cambia tu enfoque desde “el parto me va a doler” a “puede que el parto me duela”. Permítete dudar de ese dolor, porque no siempre existe ni siempre es tan intenso como se dice. No lo olvides, el dolor en el parto no tiene una intención nociva.
  • Desnegativiza las contracciones. No son enemigas, al contrario, son la ayuda para conseguir aquello que tanto anhelas, el nacimiento de tu bebé. Cada contracción no es un dolor más, es uno menos para alcanzar tu objetivo.
  • Céntrate en la respiración y contrólala. Una respiración tranquila y profunda activa el sistema parasimpático que es el necesario para el parto evolucione de una manera más fisiológica. En esta misma vía os aconsejamos que relajéis vuestro cuerpo y vuestra expresión facial.
  • Fórmate en técnicas de relajación. Si las consigues dominar sin dolor puede ser un gran recurso durante el parto. Te aconsejo que uses cualquier gesto, olor, o sensación cuando las practiques para posteriormente anclarlas cuando las necesites en el parto. Es mucho más sencillo traer al cerebro una experiencia positiva si existen varios sentidos implicados y no solo la motivación.

No es un trabajo fácil, precisa de mucho esfuerzo, de cambiar algo que está tan incrustado en nuestra conciencia. Desde mi matronaonline podemos ayudarte.

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