BENEFICIOS NATACIÓN EN EL EMBARAZO

BENEFICIOS NATACIÓN EN EL EMBARAZO

La natación es el deporte por excelencia para una embarazada. Representa un aporte de salud clave para la madre, ayudando a eliminar líquidos y preparando los músculos y articulaciones  para el parto.

La natación mejora la adaptación a los cambios del cuerpo que se producen en el embarazo, relaja músculos y articulaciones disminuyendo los dolores de espalda tan frecuentes en embarazadas, ayuda a controlar y mantener el peso, mejora la capacidad pulmonar, lo que resulta excelente para la mujer y el bebé y para después del parto la recuperación será mucho mejor y más rápida. Se puede decir que la natación es el ejercicio físico más completo para la mujer embarazada.

Beneficios en el embarazo:

Existen programas acuáticos especializados para embarazadas conocidos como matronatación. Estos cursos están especializados en fortalecer los músculos que mayores cambios van a sufrir durante el embarazo, parto y postparto.

1. El mayor beneficio que tiene la natación es la libertad de movimientos, gracias a la flotación e ingravidez que proporciona el agua. El ejercicio en este medio, ayuda a amortiguar el peso corporal, sintiendo una mayor agilidad de movimientos, de manera que la mujer embarazada puede adoptar y trabajar posturas y músculos, que haciéndolas en suelo, sufrirían músculos y articulaciones.
2. Ayuda a relajar la tensión de músculos y articulaciones por el aumento de peso.
3. Se activan todos los grandes músculos del cuerpo (sobre todo de piernas y espalda) tonificando los músculos.
4. Trabaja la zona abdominal y lumbar, tonificándolas y relajándolas ya que son las zonas que más sufren durante el embarazo.
5. Aumenta la flexibilidad.
6. Activa la circulación sanguínea ayudando a prevenir varices, hinchazón o edema en los tobillos y los calambres.
7. Es un ejercicio de “bajo impacto” por lo que realizar ejercicios en agua supone muchos beneficios para que las articulaciones, que ya de por sí soportan un mayor peso en el embarazo, se relajen y descarguen la tensión.
8. Trabaja el sistema respiratorio, mejorando la resistencia pulmonar.

¿Existe un estilo de natación más recomendable que otro?

No. Lo importante es que la mujer se sienta cómoda con el estilo que practique. Si se realizan bien los movimientos, el “estilo braza” es el más completo ya que trabaja todas las zonas citadas anteriormente (espalda, pectorales, piernas, glúteos, perineo…) y además son ejercicios suaves y controlados. Nadar a “estilo espalda” es recomendable sobre todo al final del embarazo ya que alivia la tensión y sobrecarga lumbar y también como ejercicio para terminar después de haber realizado otro ejercicio.

Contraindicaciones de la natación en el embarazo:

  • Contraindicaciones Absolutas: NO practicar natación en estas situaciones:

1. Hipertensión inducida por el embarazo (preeclampsia).
2. Ruptura prematura de membranas.
3. Amenaza de parto pretérmino.
4. Incompetencia cervical – Cerclaje.
5. Placenta previa.
6. Retardo de crecimiento intrauterino (C.I.R.)

  • Contraindicaciones Relativas: Situaciones en las que es recomendable preguntar al ginecólogo antes de realizarlo.

1. Hipertensión arterial crónica.
2. Patologías tiroideas, cardíacas o pulmonares.
3. Problemas vasculares.

LA RECOMENDACIÓN DE MI MATRONA ONLINE

Son indudables los beneficios de la actividad física en cualquier persona y no cabe duda que la natación es uno de los mejores ejercicios para la embarazada por sus múltiples beneficios.
Facilita la movilidad, aumenta la flexibilidad, mejora la circulación, alivia y mejora las molestias lumbares y articulares, es una actividad relajarte con lo que te conecta con tu embarazo y tu bebe, la presión del agua reduce el riesgo de lesiones tanto en la madre como en el bebé por movimientos bruscos…
Además favorecen una actitud psicológica más positiva en la madre y por supuesto al aumentar la relajación en la madre, aumenta la liberación de endorfinas (hormonas de la felicidad) en la madre y por tanto en el bebé.
Si es la primera vez que lo vas a realizar y has estado antes un tiempo sin realizar actividad física, comienza ejercicios de baja intensidad y ve aumentando progresivamente. El monit@r os irá guiando en estos ejercicios.
Si te encuentras enferma, cansada o tienes fiebre, no realices actividad física.
En estos tiempos cada vez más sedentarios, el cambio es romper y crear nuevos hábitos de salud. Y la natación es uno de ellos. Regálate esta actividad para ti y tu bebé.

Si tienes cualquier duda, estoy a tu disposición en las Consultas Online.

Feliz día desde Mi Matrona Online.

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