TOXOPLASMOSIS Y EMBARAZO

TOXOPLASMOSIS Y EMBARAZO

En este post conoceremos qué es la toxoplasmosis, cómo se transmite y nos centraremos con más detalle en las complicaciones que puede ocasionar en el embarazo.
¿Quieres saber qué puedes hacer para prevenirla? ¡Adelante!

1. ¿Qué es la toxoplasmosis y cómo puedo prevenirla?

Es una enfermedad infecciosa producida por un parásito (toxoplama gondii) que, en la mayoría de los casos, no produce ningún síntoma. Sin embargo, en personas inmunodeprimidas y embarazadas, se pueden presentar complicaciones importantes.
Este parásito está presente a nivel mundial, y es capaz de infectar a humanos y animales, aunque su huésped definitivo es el gato. Esto quiere decir que en los gatos es donde este parásito puede alcanzar su madurez sexual y reproducirse. Es importante señalar que un gato que no come animales (gatos caseros alimentados con pienso o comida húmeda) NO PUEDEN HABER INGERIDO EL TOXOPLASMA ni hacer su ciclo reproductivo. Esta infección solo la pueden adquirir animales que comen otros animales infectados. 


2. ¿Cómo se transmite el toxoplasma?

Un gato puede infectarse de toxoplasmosis cuando por ejemplo ingiere un roedor infectado. Una vez en el interior del gato, el patógeno se reproduce en el tubo digestivo y, pasados unos 5-8 días, elimina unos ooquistes a través de las heces que contienen el patógeno. Estos quistes pasan al intestino del gato y éste comenzará a expulsarlos con sus heces. Estos ooquistes maduran en el exterior y comienzan a ser contagiosos cuando esporulan, lo que ocurre de 1 a 5 días tras ser expulsados. Por esto, es fundamental en personas que conviven con gatos con acceso al exterior, retirar sus heces a diario y siempre hacerlo con guantes.
Con unas condiciones de temperatura y humedad determinadas, los ooquistes esporulados conservan su capacidad infecciosa durante varios meses e incluso más de 1 año. También pueden encontrarse en el suelo, agua o material vegetal, infectando a otros animales (vacas, cerdos..), encontrándose en frutas y verduras, que al consumirse podrían transmitir la infección.


3. ¿Cómo puedo saber si soy inmune al toxoplasma?

En la primera analítica de embarazo, tu matrona o matrón del Centro de Salud te solicitará una analítica de sangre para determinar tus anticuerpos contra el toxoplasma. Estos anticuerpos se conocen como Ig (inmunoglobulinas).

Estas Ig pueden ser de dos tipos.

  • Las Ig G se refieren a un contacto antiguo y cuya inmunidad ya se ha creado.
  • Las Ig M detectan una posible infección aguda.

Si la Ig G es positiva, tienes inmunidad contra el toxoplasma porque has tenido un contacto previo. Por tanto tu bebé y tú estáis protegidos de la infección. Si la Ig G es negativa, quiere decir que no has estado nunca en contacto con el parásito, por tanto debes seguir las recomendaciones para evitar la infección. Se repetirá esta analítica en cada trimestre del embarazo.


4. Prevención del contagio.

El toxoplasma se previene de las siguientes maneras:

  • Evitar consumir carne o alimentos crudos o poco cocinados. Para ello se recomienda cocinar bien los alimentos, a + 80 ºC.
  • Los embutidos y las carnes curadas también pueden contener el parásito, aunque el riesgo es más bajo. Si deseas consumir estas carnes puedes congelarlas a -18 ºC         mínimo 48h.
  • No consumir leche sin pasteurizar.
  • Evitar el consumo o contacto con agua contaminada.
  • Evitar el consumo de vegetales contaminados. Se recomienda lavar adecuadamente frutas y vegetales y retirar la piel.
  • Lavar las superficies de cocina y los utensilios con los que preparamos los alimentos.
  • Evitar el contacto de alimentos limpios o cocinados con otros que aún estén crudos o sin limpiar.
  • Lavado de manos con agua y jabón antes y después de manipular los alimentos.
  • Si se van a realizar tareas de jardinería se recomienda utilizar guantes, y un correcto lavado de manos tras la tarea.
  • El contacto con gatos domésticos se considera de bajo riesgo. No alimentar al gato con carne cruda, y mantenerlo alejado de la calle y de posibles fuentes de                    contagio.
  • Las cajas de arena de los gatos deben limpiarse a diario y desinfectarlas con agua hirviendo, pero no es recomendable que haga la limpieza la persona embarazada.
  • Los gatos que pueden cazar y alimentarse con carne cruda sí están expuestos al toxoplasma.

 

5. ¿Qué riesgo de contagio hay en el bebé?

Una infección aguda en la embarazada por toxoplasma no es sinónimo de infección fetal.

  • Si te has contagiado antes del embarazo, no hay riesgo de transmisión fetal. Tanto tú como tu bebe estáis protegidos.
  • El riesgo de que el bebé se infecte (transmisión vertical) aumenta a medida que aumenta el embarazo. Hay mayor distribución de sangre por la placenta, lo que hace       más fácil que en bebés de más semanas sea más fácil el paso de los derivados del parásito.
  • Cuanto más avanzado sea el embarazo, menos probabilidad de que la infección afecte al bebé. La infección afecta más al feto cuanto más pequeño sea.

6. ¿Cómo se puede diagnosticar la infección en el feto?

Ante la sospecha o infección confirmada en el embarazo, se debe determinar si el feto también ha sido infectado. Para ello, se realizará una amniocentesis extrayendo una pequeña muestra de líquido amniótico y determinar la presencia de ADN del parásito en el líquido.

  • Si el resultado es negativo, es importante estar tranquilos, pues no hay infección. Se deben hacer los controles normales de embarazo y alguna ecografía extra.
  • Si aparece ADN de toxoplasma gondii en líquido amniótico, se iniciará un tratamiento antibiótico. Es importante recordar que un feto infectado no es sinónimo en          ningún caso de un feto o un bebé recién nacido sintomático, siendo el riesgo de una afectación grave muy bajo. Se realizarán ecografías al bebé cada mes para                controlar las complicaciones.

7. ¿Qué problemas puede dar la infección en el bebé?

Si la embarazada se contagió durante el primer trimestre puede haber casos de afectación neurológica, o también producirse un aborto.
La afectación más habitual es la que se produce a nivel ocular. En algunos casos también puede aparecer agrandamiento del hígado y bazo, ictericia, anemia, problemas en la coagulación, calcificaciones en el hígado o en el tejido cerebral…
En cualquier caso, es importante destacar que de los recién nacidos infectados, el 85% van a ser asintomáticos al nacer, y por tanto no presentarán ningún problema al nacimiento (aunque habrá que hacer un seguimiento posterior). De los bebés que sí nacerán con síntomas, sólo el 4% presentará secuelas neurológicas graves, o ceguera bilateral.


8. ¿Cuál es el tratamiento de la toxoplasmosis?

Ante la sola sospecha de infección durante en el embarazo, se recomienda tomar antibiótico vía oral (espiramicina). Este antibiótico disminuirá en un 50% el riesgo de tansmisión al bebé. Se propondrá la amniocentesis para confirmar la infección del bebé. Dependiendo de si existe infección en el bebé o no, se suspenderá el antibiótico o se añadirán otros más.

RECOMENDACIONES DE MI MATRONA ONLINE:

  • Determinar tu estado de inmunidad frente al toxoplasma antes del embarazo para vigilar después cuál ha sido el momento del contagio y hacer un seguimiento cada trimestre.
  • Seguir las recomendaciones sobre la higiene con los alimentos, no consumir alimentos crudos, lavar bien frutas y verduras y no realizar la limpieza del arenero del gato la persona embarazada.
  • El contagio en el embarazo por toxoplasma no es sinónimo de contagio al bebé ni tampoco de que el bebé vaya a estar afectado si se contagia. Realizar las pruebas y controles recomendados con tranquilidad.

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